El RCD Mallorca participó en una jornada de convivencia en Costa Nord, con la presencia de jugadores, representantes del club y autoridades locales, en la que se rindió un homenaje especial al histórico abonado Antoni Morey ‘Verindos’.
El RCD Mallorca compartió una jornada de encuentro y convivencia con la Peña Mallorquinista de Valldemossa, en un acto celebrado en Costa Nord que reunió a 140 asistentes y volvió a poner de manifiesto el arraigo social del club y la importancia de sus peñas como punto de encuentro de generaciones de mallorquinistas.
La representación deportiva del club estuvo encabezada por Jan Salas, jugador del primer equipo, y Aimar Peña, futbolista del Mallorca B, que compartieron el encuentro con los aficionados y contribuyeron a acercar el día a día de la entidad a sus seguidores.
En representación institucional del RCD Mallorca asistieron Albert Salas, director de Asuntos Corporativos, y Román Albarrán, director del Área Social, reafirmando el compromiso del club con sus peñas y con el fortalecimiento de los vínculos que lo unen a los diferentes municipios de Mallorca.
El encuentro contó también con la presencia del alcalde de Valldemossa, Nadal Torres, así como de los responsables de la peña, Rafel Salas y Gaspar Torres, cuya implicación resultó fundamental para reunir a la comunidad mallorquinista de la localidad.
Un homenaje a toda una vida de mallorquinismo
Uno de los momentos más especiales de la jornada fue el homenaje a Antoni Morey, conocido como ‘Verindos’, abonado mallorquinista de toda la vida y ejemplo de fidelidad y sentimiento por los colores del RCD Mallorca. Tal y como le anunciaron los representantes de la Peña de Valldemossa, Rafel Salas y Gaspar Torres, “Toni es un gran pasador de pena mallorquinista y el mejor representante posible del sentimiento bermellón”. Por su parte, el homenajeado presumió de “inculcar el mallorquinismo a toda su familia”.
Este reconocimiento puso en valor a quienes, generación tras generación, han mantenido vivo el vínculo con el club y representan una parte esencial de su historia y de su identidad. La jornada, además, tuvo también un marcado carácter familiar, con la presencia de Dimonió, la mascota del RCD Mallorca, que volvió a convertirse en uno de los grandes protagonistas entre los más pequeños y fue uno de los más solicitados por los niños asistentes.
Con este tipo de encuentros, el RCD Mallorca continúa reforzando su cercanía con la afición y su presencia en los municipios de la isla, reconociendo el trabajo de quienes mantienen vivo el mallorquinismo más allá de los días de partido.