Historia

LOS INICIOS DEL RCD MALLORCA

El 5 de marzo de 1916 fue registrado en la Federación Española de Fútbol el que ahora conocemos como RCD Mallorca, fecha que el club adopta como la de su fundación. El 27 de febrero de 1916 se redactaba el acta de constitución del Alfonso XIII FBC en Palma –primera denominación del equipo que en tiempos de la República se llamó Club Deportivo Mallorca y posteriormente Real Club Deportivo Mallorca; todavía hoy en vigencia-. El día 6 de marzo se constituía la Junta Directiva del Alfonso XIII FBC encabezada por Adolfo Vázquez Humasqué y otros ocho aficionados a un deporte conocido en la isla como ‘football’. El 25 de marzo se inauguraba oficialmente el primer estadio, el campo de Buenos Aires, con el encuentro disputado entre el Alfonso XIII y el FC Barcelona. El resultado fue de 0-8 para los visitantes. Un poco más tarde, el club mallorquín adquirió el adjetivo de Real por petición expresa de S.M. el Rey.

Entre un gran número de partidos amistosos y torneos locales que organizaban los propios clubs entre sí -con más potencia en Menorca debido a la importación desde tierras británicas-, el 14 de abril se celebró una junta general de la cual salió el primer presidente, el Sr. Antonio Moner. En ese mismo mes se disputó el primer partido en la Península. Fue ante el Universitari y el resultado final fue de 4-0 a favor del conjunto catalán. Días más tarde, el S.M. El Rey Alfonso XIII honró al equipo con el título de Real Sociedad, nombre que mantuvo hasta el año 1931 en que cambió su nombre por el de Club Deportivo Mallorca.

En 1917, la Federación catalana admitió a la Real Sociedad Alfonso XIII para que tomara parte en el campeonato de Segunda Liga en calidad de campeón oficioso de Baleares. El equipo mallorquín llegó a la final jugada en Barcelona contra el Palafrugell al que venció por 3-1 logrando así su primer título. Hasta los años 30, los desvelos de la directiva del Alfonso para hacer afición y encumbrar el fútbol de la isla se tradujeron en la contratación de equipos peninsulares para disputar partidos -RCD Espanyol, Real Murcia- y también escuadras extranjeras que por una u otra razón visitaban Mallorca: Ajax (1923), Selección de Uruguay (1925), Colo-Colo (1927) o Meteor de Praga (1930) fueron algunos de los equipos.

Para hacer un resumen de los 16 primeros años de la historia rojilla deben tenerse en cuenta los 421 partidos disputados con 240 victorias, 76 empates y 105 derrotas. Hasta siete presidentes se pusieron al mando del Club isleño y entre Vázquez Humasqué hasta don Antonio Parietti, llegaron Moner, José Ramis de Ayreflor, Lluís Sitjar, Sebastián Sancho y Manuel Villalonga.

Al llegar la Guerra Civil en 1936 se interrumpieron los partidos de envergadura pero no los campeonatos de Mallorca en los que el equipo rojillo consiguió todos los títulos posibles. Una vez terminada la guerra se reanudó el fútbol con equipos de la Península, constituyéndose la Segunda División a base de cinco grupos con ocho equipos.

Estando en Segunda División, el 22 de Septiembre de 1945 se inauguraba Es Fortí, el nuevo estadio del RCD Mallorca con capacidad para 16.000 espectadores. Al día siguiente se disputaba el primer partido oficial -que también fue el primero de Segunda División- frente al Jerez. Vencieron los mallorquinistas por 3-0 con una alineación en la que continuaban Grech o Pocoví y con un portero mítico como fue Ramallets. Sanz tuvo el honor de ser el autor del primer gol logrado en el nuevo estadio. 

Image

EL ANHELADO ASCENSO A PRIMERA

La Junta Directiva hacía ahora un enorme esfuerzo para conseguir un Club respetado y con renombre entre la categoría de plata del fútbol español pero durante la década de los 50, el CD Mallorca tuvo altibajos que le obligaban a descender a Tercera División y volver a Segunda, constantemente. La temporada siguiente a la consolidación del Lluís Sitjar como terreno de juego de los mallorquinistas, se marcaba un hito en la historia del mallorquinismo y fijaba las bases de lo que hoy conocemos como el RCD Mallorca. Con la llegada de Jaime Rosselló Pascual a la presidencia, despidió a toda la plantilla a excepción de Joan Forteza –autor del primer gol mallorquinista de la historia-; fichó a un entrenador argentino, Juan Carlos Lorenzo y con sus sistemas defensivos se dio un giro al fútbol de la época. Así las cosas logró un doble ascenso desde Tercera hasta Primera División; hecho datado del 17 de abril de 1960; 44 años después de la fundación del Club.

En una memoria de piedra fijada en el Lluís Sitjar quedaban para la historia nombres como Zamora, Vendrell, Febrer, Arqué, Diego, Cobo, Magín, Juanele, Bolao, Guillamón, Forteza, Currucale, Boixet, Ladaria, Garcés, Gassó, Martínez, Lorenzo, Villamide, Sureda, Oviedo, Mir, Rodríguez II, Czoka y Laguardia. Con este ascenso se consolidaba, a su vez, el Mallorca como equipo profesional. En 1960 sólo 16 equipos tenían licencia para formar parte de la máxima categoría; descendían dos y disputaban una promoción de descenso el antepenúltimo y el anterior. Con jugadores venidos del FC Barcelona como Flotats u otros como Irusquieta, Davoine o Haro, los isleños terminaron en noveno puesto por delante de Espanyol, Racing, Oviedo o Sevilla pero en diciembre, Lorenzo dejó su puesto a José Luis Saso, ex portero del Real Valladolid.

Con los años, la situación económica fue ahora menos boyante y el presidente del ascenso junto con su equipo directivo abandonaron sus ocupaciones, dejando el puesto a don Lorenzo Munar; aunque con el equipo salvado y en undécima posición. Con muchos cambios en el terreno deportivo, el Mallorca no aguantó el ritmo y tras tres años en Primera, se consumaba en descenso; retornando a Primera en la temporada 64-65. Fue un ascenso meritorio porque entonces sólo lo conseguía el campeón y el segundo, disputaba el ‘play off’ de ascenso.

En la 1965-66 el Mallorca volvería a descender a Segunda después de una temporada convulsa en el banquillo. Ya en la categoría de plata, lo más destacado sería la marcha de Juan Forteza al Lleida, después de once temporadas de titularidad ininterrumpida en el equipo de su tierra. No fue la del delantero mallorquín la única marcha durante esta temporada y el Mallorca se tuvo que conformar con el quinto lugar, con 35 puntos y nueve por detrás del Málaga.

En la 67-68 Juan Carlos Lorenzo sustituiría en el mes de febrero a Dauder, con el objetivo de repetir el éxito del ascenso a Primera División. Sin embargo, esta vez, no hubo suerte y el 4 de abril Lorenzo era cesado. Jaume Turró se pondría al frente del equipo hasta el final de temporada y el Mallorca acabaría en la cuarta posición del grupo II de Segunda División.

La 68-69 iba a ser el año del regreso de nuestro equipo a la máxima categoría. El conjunto bermellón arrancó la temporada con Sasot en el banquillo pero el 6 de febrero de 1969, Juan Carlos Forneris se hacía cargo de la dirección técnica acompañado del uruguayo Sergio rodríguez. Este tándem, con una plantilla en la que destacaba el ex campeón de Europa, Canario consiguió el ascenso a Primera División. Sería un paso fugaz por la máxima categoría ya que el RCD Mallorca iba a perder la categoría al año siguiente en un descenso que iba a hacer daño no sólo en el aspecto deportivo sino también en el institucional. Una de las pocas alegrías de la temporada fue su primer punto en el Santiago Bernabéu un 5 de abril de 1970.

Image

LA TRANSICIÓN ENTRE UNA ÉPOCA CONVULSA Y OTRA BRILLANTE (1/2)

Los años 70 resultan especialmente convulsos en la historia del RCD Mallorca. En 1970 se confeccionaba una plantilla para luchar por el ascenso pero las deudas del club impiden crear un equipo con aspiraciones. En la 71-72 la situación aun iba a empeorar. Juan Carlos Forneris volvía al banquillo pero a los tres meses era sustituido por el brasileño Otto Bumbel, acabando la temporada, José Luís Saso. Esos constantes cambios en el banquillo eran un reflejo del difícil momento que atravesaba el Club.

El Mallorca, inmerso en una espiral de deudas y problemas en los despachos acabaría descendiendo a Tercera División. Era el año 1975. En esta categoría, el RCD Mallorca pasaría dos temporadas. Con Luis Costa en el banquillo el conjunto bermellón conseguiría el ascenso, después de mantenerse como líder toda la temporada. Sin embargo era un ascenso amargo ya que el conjunto isleño había perdido la oportunidad, en caso de acabar como campeón, de ascender directamente a Segunda División A.

La 77-78 pasaría a la historia más oscura del RCD Mallorca y del fútbol español cuando a mediados del mes de noviembre la plantilla protagonizaba el primer encierro en la historia de nuestro deporte. Ahogado por las deudas, el club estaba al borde del abismo. La situación era insostenible y el equipo acabó descendiendo nuevamente a Tercera División. En agosto de este mismo año, Miguel Contestí se hacía cargo de la presidencia del Mallorca. Rodeado de un grupo eficaz de directivos, el mallorquín se hacía con las riendas del Mallorca dispuesto a devolver el prestigio al Club y a retornar al equipo a las categorías superiores. En la 78-79 y con Antonio Oviedo en el banquillo el equipo conseguía su ascenso a la Segunda División B y en la siguiente, daba el salto también con Oviedo, a la Segunda División A.

Aquél año, la 80-81 fue el de la consolidación de Paco Bonet como uno de los mejores centrocampistas que han pasado por el RCD Mallorca en su historia y de hecho, acabaría convirtiéndose en jugador del Real Madrid y posteriormente, de la Selección Española. Mientras, la situación económica empezaba también a mejorar. La temporada 81-82 viene marcada por la destitución de Antonio Oviedo al frente del banquillo. Era un 22 de diciembre de 1981 y Lucien Müller se haría cargo del banquillo hasta el final de la temporada; se trataba de un futbolista francés que había triunfado antes con el Real Madrid y el FC Barcelona. En Palma y como entrenador, consiguió el gran éxito del ascenso a Primera División. Era la temporada 82-83. Este año la gran revelación del equipo sería Paco Higuera en un año que también se recordará por el gol que marcó Reus de portería a portería en el campo del Córdoba (0-3).

El conjunto bermellón acabaría la Liga en tercer lugar y consiguiendo así el ascenso a Primera División tras una última jornada en la que se jugó, a la vez, en Madrid ante el Castilla y en Riazor donde jugaban Deportivo y Rayo Vallecano. La derrota de los bermellones en el Bernabéu hizo que la victoria del Rayo Vallecano resultara fundamental para conseguir el anhelado ascenso.

En 1983 el Mallorca volvía a Primera División y lo hacía con un delantero de primer nivel, Gerry Armstrong. El irlandés lideraba una plantilla que parecía de garantías y que ilusionó tanto a la afición que se consiguió lo que hasta entonces era un récord de socios con 18.000 de abonados. Pese a todo, el equipo perdería la categoría. Esta temporada será recordada también por el hundimiento de una pared en el estadio Lluís Sitjar, un 18 de marzo de 1984 coincidiendo con la visita del Valladolid.

LA TRANSICIÓN ENTRE UNA ÉPOCA CONVULSA Y OTRA BRILLANTE (2/2)

Manolo Villanova iba a ser el encargado de luchar por el retorno a Primera. Portero del Mallorca en las temporadas 66-67 y 67-68, disponía de una plantilla contrastada en la que destacaban, entre otros, Manolo Preciado, Pep Bonet, Damià Amer, Antonio Orejuela, Paco Higuera o Gerry Armstrong. Sin embargo, no fue suficiente para conseguir el ascenso y el Mallorca tendría que esperan aún un año más.

La 1985-86 iba a ser una temporada para recordar por muchos motivos. Aquél año se conseguía el ascenso tras una victoria agónica en Las Gaunas ante el Logroñés. Era también el año en el que Llorenç Serra Ferrer se iba a hacer cargo del equipo para lograr el gran éxito del ascenso con una plantilla en la que destacó uno de los mejores goleadores de toda la historia: Enrique ‘Tronquito’ Magdaleno. El 18 de mayo de 1986 se disputaría el célebre partido de Las Gaunas ante miles de seguidores desplazados desde la isla. En el minuto 85, Luis García conseguía el gol que supondría el ascenso.

El 1986 sería el año en el que debutaría el jugador mallorquín más importante de todos los tiempos. Miquel Àngel Nadal con sólo 20 años iba a debutar en Primera División con el equipo de su tierra en el comienzo de una trayectoria que le llevaría a jugar en el FC Barcelona y a formar parte de la Selección Española. El joven futbolista de Manacor se iba a convertir en uno de los hombres más importantes de una plantilla que de la mano de Llorenç Serra Ferrer estaba llamada a conseguir grandes éxitos. Aquel año el Mallorca contaba también con uno de sus mejores porteros de su historia, el marroquí Ezaki Badou, una de las figuras del Mundial de Méjico de 1986. Además, el conjunto isleño se reforzaba con Trobiani, Belza y Paco Bonet, que volvía de esta forma al Mallorca.

La trayectoria del conjunto bermellón en esa liga del ‘play off’ sería espectacular. El RCD Mallorca conseguía meterse entre los seis primeros clasificados aunque finalmente no accedería a la Copa de la UEFA. Para la historia queda también el registro anotador de Enrique Magdaleno y el récord de asistencia al Lluís Sitjar; conseguido un 15 de febrero de 1987 ante el Real Madrid con 29.000 personas en la grada. Un partido que acabó con victoria bermellona por 1-0 gracias al tanto marcado por el ‘Tronquito’.

El éxito de aquel año no hacía presagiar lo que iba a suceder la temporada siguiente. El RCD Mallorca tuvo que jugarse la permanencia en una agónica promoción ante el Real Oviedo. El 29 de mayo de 1988 en el Carlos Tartiere, los asturianos ganaban por 2-1 con gol mallorquinista de García Cortés pero en la vuelta, el equipo que entonces entrenaba Lucien Müller tras la salida semanas antes de Serra Ferrer, no pasaba del empate a cero y consumaba su descenso. Un año después de conseguir su mejor clasificación histórica, el Mallorca volvía a Segunda División.

Fue un breve paso por la categoría de plata. El conjunto isleño renovaba el vestuario con las salidas de Orejuela y Luis García al Atlético de Madrid; Higuera al Zaragoza; Magdaleno al Burgos; Chano y Paco Bonet. En cuanto a fichajes se contó con Molondro, Abadal, Albístegui, Guillermo, Sánchez Clemente, Sala, Rivas, Pedraza, Endika, Zoran Stojadinovic y Vúlic, además de gente de la cantera como Gabi Vidal. Así, era la primera vez que la plantilla del RCD Mallorca contaba con tres extranjeros. En el banquillo, Ivan Brzic era el responsable de conseguir el ascenso pero a falta de dos jornadas para el final de la primera vuelta dejó el cargo y el encargado de tomar las riendas fue de nuevo, Llorenç Serra Ferrer. Con el de Sa Pobla, el Mallorca disputaba nuevamente la promoción, aunque esta vez para conseguir el ascenso. El rival, el Espanyol. En el partido de ida disputado en Sarrià el 28 de junio ganaba el conjunto perico por 1-0 pero el 2 de julio con un Lluís Sitjar a reventar los bermellones daban la vuelta a la eliminatoria gracias a los goles de Miquel Àngel Nadal y ya en la prórroga de Gabi Vidal.